Buscar dato

Dato #17 Cultura

10 curiosidades del mundo del cine

El número 1 lo has oído en cientos de películas.

29 de septiembre de 2026 · 28 min de lectura

Detrás de las películas más famosas hay trucos de sonido, riesgos que hoy serían impensables, leones con nombre propio y un grito que se repite en cientos de películas.

Estos diez datos cuentan cómo nació el cine, cómo se crean algunos de sus efectos más conocidos y qué nos dicen esas historias sobre la forma de hacer películas, antes y ahora.

DATO 10La primera película de la historia dura segundos

El 28 de diciembre de 1895, los hermanos Auguste y Louis Lumière organizaron en el Salón Indio del Gran Café, en el Boulevard des Capucines de París, la primera proyección pública de pago de películas de la historia. Mostraron unas diez películas breves, de unos 50 segundos cada una, como La salida de los obreros de la fábrica Lumière en Lyon, que muestra a los trabajadores saliendo de la fábrica de su familia, o El regador regado, considerada una de las primeras comedias del cine. Asistieron unas 33 personas, que pagaron un franco cada una. Esa fecha se considera a menudo el nacimiento del cine como espectáculo.

Los Lumière usaban un aparato que habían patentado a principios de 1895: el cinematógrafo. Era una pequeña caja de madera que funcionaba a la vez como cámara, como copiadora y como proyector, lo que la hacía ligera y fácil de transportar. Funcionaba con una manivela, y filmaba unas 16 imágenes por segundo. Gracias a su portabilidad, los Lumière enviaron operadores por todo el mundo para filmar escenas de la vida cotidiana y mostrar sus películas, y en pocos meses el cine llegó a ciudades como Londres, Nueva York, Bombay o Madrid, donde se proyectó por primera vez en mayo de 1896.

Existe una leyenda muy conocida: que en la proyección de La llegada de un tren a la estación de La Ciotat, el público se asustó y salió corriendo al ver el tren acercarse hacia la cámara, pensando que iba a atropellarlos. Muchos historiadores dudan de que esto ocurriera así: no hay pruebas en los periódicos de la época, y la historia probablemente es una exageración posterior. Lo que sí es cierto es que la sensación de realismo impresionó mucho al público.

Pero los Lumière no fueron los primeros en filmar imágenes en movimiento. En 1888, el inventor francés Louis Le Prince filmó en Leeds, Inglaterra, La escena del jardín de Roundhay, una película de apenas unos 2 segundos que muestra a varias personas caminando en círculo en un jardín. Se considera la película más antigua conservada. Le Prince tiene además una historia misteriosa: en 1890, subió a un tren en Dijon con destino a París y desapareció sin dejar rastro, poco antes de presentar su invento en Estados Unidos. Nunca se supo qué le pasó.

En Estados Unidos, Thomas Edison y su empleado William Kennedy Laurie Dickson desarrollaron entre 1891 y 1893 el kinetoscopio, un aparato en el que una sola persona podía ver películas cortas mirando por una mirilla. Edison abrió salas de kinetoscopios desde 1894, pero no pensó al principio en proyectar películas para un público grande, algo que los Lumière sí hicieron. En Alemania, los hermanos Skladanowsky hicieron una proyección pública en Berlín en noviembre de 1895, un mes antes que los Lumière, con otro aparato, el bioscopio.

Poco después, el ilusionista francés Georges Méliès, que asistió a la proyección de los Lumière, empezó a usar el cine para contar historias fantásticas con trucos y efectos especiales, como en Viaje a la Luna, de 1902, con la famosa imagen de un cohete clavado en el ojo de la Luna. Méliès descubrió, según contaba, el efecto de sustitución por accidente, cuando su cámara se atascó mientras filmaba.

Curiosamente, los Lumière no creían mucho en el futuro del cine. Se atribuye a Louis Lumière la frase “el cine es un invento sin futuro”, aunque no está claro que la dijera. Pronto se dedicaron a otros inventos, como la fotografía en color con el autocromo.

Por qué importa. Los inicios del cine muestran cómo una tecnología nueva pasó en pocos años de ser una curiosidad a convertirse en una forma de arte y entretenimiento masiva.

DATO 9“Toy Story” fue el primer largometraje hecho todo por ordenador

Toy Story, estrenada en 1995, fue el primer largometraje hecho completamente con animación por ordenador. La produjo el estudio Pixar, en colaboración con Disney, y la dirigió John Lasseter. Cuenta la historia de Woody, un vaquero de juguete, y Buzz Lightyear, un astronauta de juguete, que compiten por el cariño de su dueño, Andy.

La película tardó unos cuatro años en producirse. Tiene unos 81 minutos de duración y más de 114.000 fotogramas. Cada fotograma se generaba en ordenadores, en un proceso llamado renderizado, que calcula la luz, las sombras, las texturas y los colores de cada imagen. Según Pixar, cada fotograma tardaba entre 45 minutos y 30 horas en renderizarse, según su complejidad, usando una granja de unos 117 ordenadores. Hoy, con ordenadores mucho más potentes, se podría hacer en una fracción del tiempo, pero las películas actuales son mucho más complejas, así que los fotogramas siguen tardando horas.

Los animadores eligieron juguetes como protagonistas en parte por una razón técnica: los ordenadores de la época podían representar bien los objetos de plástico, con superficies lisas y brillantes, pero tenían muchas dificultades con las cosas orgánicas, como el pelo, la piel humana, la ropa o el agua. Por eso los personajes humanos de la película, como Andy o Sid, tienen un aspecto más simple. En películas posteriores, Pixar fue desarrollando técnicas para representar pelo, como en Monsters, Inc. (2001), con el pelaje de Sulley, o agua, como en Buscando a Nemo (2003).

Pixar tiene una historia interesante. Nació en 1979 como una división de gráficos por ordenador de la empresa Lucasfilm, de George Lucas. En 1986, Steve Jobs, cofundador de Apple, la compró por unos 10 millones de dólares. Al principio, Pixar vendía ordenadores y software, y hacía cortos de animación para demostrar su tecnología, como Luxo Jr. (1986), con dos lámparas de escritorio, que se convirtió en el símbolo del estudio, y Tin Toy (1988), que ganó el Óscar al mejor cortometraje de animación y fue el germen de Toy Story. Pixar también desarrolló RenderMan, un programa de renderizado que se ha usado en muchas películas de efectos especiales.

Toy Story fue un enorme éxito: recaudó unos 370 millones de dólares en todo el mundo y fue la película más taquillera de 1995. John Lasseter recibió un Óscar especial por el logro. La película cambió la industria de la animación: en pocos años, la animación por ordenador sustituyó casi por completo a la animación tradicional dibujada a mano en los grandes estudios de Hollywood. En 2006, Disney compró Pixar por unos 7.400 millones de dólares.

El guion también fue muy importante para su éxito. Pixar se hizo famoso por su atención a la historia y a los personajes. En la producción, hubo momentos difíciles: en 1993, Disney vio una versión en la que Woody era muy antipático y detuvo la producción, en lo que en Pixar se conoce como el “Viernes Negro”. El equipo reescribió el guion para hacer a Woody más simpático. Además, la saga de Toy Story tiene varias curiosidades: el nombre de Buzz Lightyear se inspiró en el astronauta Buzz Aldrin, y en muchas películas de Pixar aparece el código A113, el número de un aula del Instituto de las Artes de California donde estudiaron varios animadores.

En 2005, Toy Story fue incluida en el Registro Nacional de Cine de Estados Unidos, que conserva las películas de especial importancia cultural. Tuvo varias secuelas y dio lugar a la exitosa película Lightyear, de 2022.

Por qué importa. Toy Story abrió una nueva era en el cine, y muestra cómo las limitaciones técnicas pueden inspirar decisiones creativas que acaban definiendo una obra.

DATO 8El rugido del león de MGM se ha cambiado varias veces

El logotipo de la productora estadounidense Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), con un león que ruge dentro de un círculo de película, es uno de los más famosos de la historia del cine. Pero no ha sido siempre el mismo león. Desde 1916, cuando el logotipo se creó para la productora Goldwyn Pictures, que más tarde se fusionó con otras para formar MGM en 1924, han aparecido varios leones distintos, cada uno con su propio nombre.

El logotipo lo diseñó el publicista Howard Dietz, que se inspiró en la mascota de su universidad, la Universidad de Columbia, cuyos equipos deportivos se llamaban los Leones. Debajo del león aparece el lema en latín Ars Gratia Artis, “el arte por el arte”.

El primer león fue Slats, que apareció entre 1916 y 1928. En sus apariciones, Slats no rugía: solo miraba a su alrededor, porque las películas eran mudas. Slats había nacido en el zoo de Dublín, en Irlanda. Después vino Jackie, que apareció desde 1928 y fue el primer león que rugió en la pantalla, gracias a la llegada del cine sonoro, cuyo rugido se grabó con un fonógrafo. Jackie es famoso por haber sobrevivido a varios accidentes, incluido un accidente de avión en 1927, cuando lo trasladaban en un vuelo promocional, y un terremoto y un incendio, lo que le valió el apodo de “Leo el afortunado”. También aparece al inicio de El mago de Oz (1939), en blanco y negro. Tanner apareció en las películas en color desde los años 30 hasta 1956, y hubo otro, George, brevemente. El león actual, Leo, se usa desde 1957, y es el que más tiempo ha aparecido. Hubo también un león llamado Telly, en algunos años.

Hay un mito muy extendido sobre el logotipo: que uno de los leones mató a su entrenador o a los técnicos que filmaban su rugido. Circula en internet una imagen de un león atacando a unos hombres que supuestamente muestra ese momento. Pero es falso: la foto muestra en realidad a un león durante el rodaje de un documental en África en los años 20, y no tiene relación con MGM. Los leones de MGM eran animales entrenados, aunque hay que decir que su trato no respetaría los estándares actuales de bienestar animal.

En 2021, MGM actualizó su logotipo, sustituyendo al león real por un león hecho con animación por ordenador, basado en imágenes reales, como respuesta a las críticas de organizaciones de protección animal.

El logotipo de MGM se ha convertido en parte de la cultura popular y ha sido parodiado muchas veces. Por ejemplo, la productora MTM Enterprises usaba un gatito que maullaba en lugar de un león rugiendo. Y en 2022, la empresa Amazon compró MGM por unos 8.450 millones de dólares, en una de las grandes operaciones del entretenimiento. MGM es la productora de películas como las de James Bond, la saga Rocky o El mago de Oz.

Otros logotipos famosos del cine también tienen historias curiosas: la montaña de Paramount, inspirada según la leyenda en una montaña de Utah; la estatua de la mujer con la antorcha de Columbia, cuyo modelo ha sido motivo de debate; o el castillo de Disney, basado en el castillo de Neuschwanstein de Alemania y en el de La Bella Durmiente.

Por qué importa. El león de MGM muestra cómo un logotipo puede convertirse en un símbolo cultural, y cómo cambian con el tiempo las formas de usar animales en el cine.

DATO 7El sonido de los sables láser salió de un proyector

El diseñador de sonido estadounidense Ben Burtt creó el famoso zumbido de los sables láser de Star Wars, estrenada en 1977. Para conseguirlo, combinó dos sonidos cotidianos. El primero era el zumbido de los motores de un viejo proyector de cine en la Universidad del Sur de California, donde había estudiado. El segundo, la interferencia que captó por casualidad cuando pasó con un micrófono sin blindaje cerca de un televisor encendido, que produjo un zumbido característico. Al mezclar ambos sonidos, obtuvo el zumbido de fondo del sable láser.

Para conseguir el efecto del sable moviéndose en el aire, Burtt reprodujo ese sonido por un altavoz y lo volvió a grabar con un micrófono que movía en el aire delante del altavoz, siguiendo los movimientos de las espadas. Así, el sonido cambiaba de tono y de volumen, gracias al efecto Doppler, igual que cambia el sonido de una ambulancia al acercarse y alejarse. Esta técnica de grabar sonidos reproducidos en un espacio real se llama a veces “worldizing”.

Ben Burtt, nacido en 1948, es uno de los diseñadores de sonido más influyentes de la historia del cine. Para Star Wars, George Lucas le pidió sonidos que parecieran “orgánicos” y reales, no los típicos sonidos electrónicos de la ciencia ficción de la época. Burtt se pasó un año grabando sonidos del mundo real para crear los efectos de la película. Por ejemplo, el sonido de los disparos de los blásters lo creó golpeando con un martillo un cable tenso de una antena de radio, cuyas vibraciones produjeron un sonido parecido a un “piu”. La respiración de Darth Vader la creó grabando su propia respiración a través de un regulador de buceo. La voz de R2-D2 la creó combinando su propia voz, imitando sonidos de bebé, con sonidos electrónicos de un sintetizador. Y el rugido del wookiee Chewbacca lo creó mezclando sonidos de osos, leones, morsas, perros y camellos.

Por su trabajo en Star Wars, Burtt recibió un Óscar especial por los efectos de sonido. Después ganó otros por En busca del arca perdida (1981), donde creó el sonido de la roca gigante rodando usando un coche que bajaba por una pendiente de gravilla, y E.T., el extraterrestre (1982), para la que creó la voz de E.T. mezclando, entre otras, la de una mujer mayor que fumaba mucho. También creó los sonidos de WALL-E (2008), de Pixar, incluida la “voz” del robot protagonista.

El trabajo de Burtt forma parte de una tradición llamada foley, por el técnico de sonido estadounidense Jack Foley, que en los años 20 y 30 empezó a crear efectos de sonido en directo para las películas en Universal Studios: pasos, puertas, ropa que roza… Los artistas de foley usan objetos cotidianos para imitar sonidos: por ejemplo, apio o lechuga que se parte para imitar huesos rotos, cocos para imitar los cascos de caballos, harina de maíz para imitar pasos sobre la nieve, o un paraguas que se abre para imitar el aleteo de un pájaro.

Hoy, aunque existen enormes bibliotecas de sonidos digitales y sintetizadores, muchos diseñadores de sonido siguen usando estas técnicas artesanales, porque los sonidos grabados del mundo real suelen resultar más creíbles.

Por qué importa. El sonido es la mitad de la experiencia del cine, y muchos de sus efectos más famosos nacen de objetos cotidianos combinados con creatividad.

DATO 6Charles Chaplin quedó tercero en un concurso de imitadores de Chaplin

Se cuenta que Charles Chaplin, la gran estrella del cine mudo, participó de incógnito en un concurso de imitadores suyos y no ganó: quedó en un puesto bajo, según algunas versiones en tercer lugar, según otras ni siquiera llegó a la final. La historia es muy conocida y se repite en libros, artículos y redes sociales. Pero hay que tratarla con cautela: aunque aparece en algunos periódicos de 1915, no está confirmada del todo.

En 1915, Chaplin estaba en el apogeo de su fama. Su personaje del vagabundo (The Tramp, llamado Charlot en España y otros países), con su bombín, su bastón, sus zapatos enormes, sus pantalones anchos, su chaqueta ajustada y su bigote corto, se había vuelto tan popular que se organizaban concursos de imitadores por todo Estados Unidos, en cines, teatros y parques de atracciones. Algunos imitadores, como el comediante Billy West, hicieron películas enteras imitando su estilo. Incluso el joven Bob Hope contó que había ganado uno de estos concursos en su juventud.

La historia de que Chaplin participó en uno aparece en algunos periódicos de la época, como en una nota del Chicago Herald de 1915, que dice que Chaplin se presentó en un concurso en San Francisco y no pasó la primera ronda. Otras versiones cuentan que ocurrió en Suiza o en Mónaco, y que fue el propio Chaplin quien contó la anécdota a algún amigo. No se ha podido confirmar con documentos fiables, y algunos historiadores sospechan que se trataba de una anécdota promocional o de una broma periodística. Aun así, se ha convertido en una de las historias más conocidas sobre el cine.

Sea cierta o no, la historia ilustra una idea interesante: que la imagen de un personaje puede volverse más grande que la persona real, y que el público puede tener una imagen estereotipada de una estrella, más “típica” que el original. Hay otras anécdotas similares, por ejemplo, la historia de que Dolly Parton perdió un concurso de imitadoras de Dolly Parton, que ella misma ha contado en entrevistas, bromeando que perdió ante un hombre.

Charles Chaplin, nacido en Londres en 1889, tuvo una infancia muy pobre: su padre era alcohólico y su madre sufrió enfermedades mentales, y él pasó tiempo en asilos para pobres. Empezó a trabajar en el teatro de variedades de niño. Llegó a Estados Unidos con una compañía teatral y empezó en el cine en 1914. Pronto se convirtió en una de las personas más famosas del mundo. Además de actor, fue guionista, director, productor y compositor de la música de sus películas. Entre sus obras más famosas están La quimera del oro (1925), Luces de la ciudad (1931), Tiempos modernos (1936), una crítica a la industrialización y a las cadenas de montaje, y El gran dictador (1940), una parodia de Adolf Hitler, en la que Chaplin interpretaba un papel doble y que terminaba con un famoso discurso por la paz y la humanidad.

Chaplin también fue cofundador de la productora United Artists en 1919, junto a Mary Pickford, Douglas Fairbanks y D. W. Griffith, para que los artistas controlaran sus propias películas. En los años 50, durante la persecución de supuestos comunistas en Estados Unidos, se le negó el permiso para volver al país tras un viaje, y se instaló en Suiza, donde vivió hasta su muerte en 1977. En 1972 volvió a Estados Unidos para recibir un Óscar honorífico, con la ovación más larga de la historia de la ceremonia, de unos 12 minutos.

Por qué importa. La anécdota de Chaplin recuerda que muchas historias famosas del cine son difíciles de verificar, y que conviene distinguir entre lo documentado y lo que se repite.

DATO 5“El Mago de Oz” usó nieve de amianto

En los años 30, en Hollywood se usaba amianto como nieve artificial en las películas. El caso más famoso es el de El mago de Oz, de 1939. En la escena del campo de amapolas, en la que Dorothy, interpretada por Judy Garland, el León Cobarde y sus amigos se quedan dormidos por un hechizo de la Bruja Mala del Oeste, la Bruja Buena del Norte, Glinda, hace caer nieve para despertarlos. Esa nieve era, en parte, amianto puro, un mineral fibroso.

El amianto, también llamado asbesto, era muy apreciado en la época porque es resistente al fuego, no conduce el calor, es barato y se puede tejer. Por eso se usaba en muchos productos: materiales de construcción, aislantes, frenos de coches, ropa ignífuga, techos y tuberías. En el cine, se usaba como nieve artificial porque era blanco, parecía nieve de verdad y, a diferencia de otros materiales, como el algodón, no se quemaba con los focos muy calientes de los platós. También se usó como nieve decorativa en los árboles de Navidad y escaparates de muchas casas, con productos que se vendían con nombres como “White Magic”.

Su peligro para la salud aún no se conocía bien en aquella época, aunque ya había sospechas y los primeros estudios sobre enfermedades de los trabajadores de minas de amianto son de principios del siglo XX. Hoy sabemos que el amianto es muy peligroso. Cuando se rompe o se manipula, libera fibras microscópicas que pueden inhalarse y quedarse en los pulmones durante décadas. Pueden causar enfermedades graves como la asbestosis, una cicatrización del tejido pulmonar, el cáncer de pulmón y el mesotelioma, un cáncer de la membrana que recubre los pulmones y el abdomen, muy agresivo. Estas enfermedades pueden aparecer 20 a 50 años después de la exposición. La Organización Mundial de la Salud considera que todas las formas de amianto son cancerígenas, y que no existe un nivel seguro de exposición.

No se sabe si los actores de El mago de Oz sufrieron problemas por el amianto. Pero el rodaje de la película tuvo otros riesgos que hoy serían impensables. El actor Buddy Ebsen, que iba a interpretar al Hombre de Hojalata, tuvo que abandonar la película porque el maquillaje que le aplicaban contenía polvo de aluminio, que inhaló y le causó una grave reacción pulmonar; fue hospitalizado y sustituido por Jack Haley, para quien se cambió el maquillaje por una pasta de aluminio. Margaret Hamilton, que interpretaba a la Bruja Mala del Oeste, sufrió quemaduras graves en la cara y las manos durante una escena en la que desaparecía entre fuego y humo, porque el efecto se activó antes de tiempo; su maquillaje verde contenía cobre, que era tóxico y tuvieron que quitárselo con cuidado. Además, Judy Garland, que tenía 16 años, recibía pastillas para controlar su peso y mantenerse despierta, algo que marcó su vida.

Hoy, el uso del amianto está prohibido en muchos países. En la Unión Europea, se prohibió en 2005, y en España desde 2002. Pero todavía queda mucho amianto en edificios antiguos, sobre todo en tejados de uralita (fibrocemento) y tuberías, y su retirada debe hacerla personal especializado. En 2022, España aprobó una ley para retirar el amianto de edificios públicos antes de 2032. En Estados Unidos, la prohibición de su uso se aprobó en 2024.

Hoy la nieve artificial del cine se hace con materiales seguros, como papel, espuma, plástico biodegradable o productos derivados de la celulosa, y con efectos digitales.

Por qué importa. La nieve de El mago de Oz recuerda que muchos materiales se usaron antes de conocer sus riesgos, y la importancia de retirar con seguridad el amianto que aún queda en edificios.

DATO 4La primera película con beso fue en 1896

En 1896, el estudio de Thomas Edison produjo The Kiss (El beso), también conocida como The May Irwin Kiss, una película muy breve, de unos 18 segundos, en la que dos actores, May Irwin y John C. Rice, conversan y se besan en primer plano. Se considera uno de los primeros besos filmados de la historia del cine. La escena reproducía el final de una obra de teatro musical de Broadway, The Widow Jones, que ambos actores interpretaban en ese momento.

La película fue muy popular: fue una de las películas más vistas del catálogo de Edison en 1896, y se mostró en los kinetoscopios y en las primeras proyecciones de cine en Estados Unidos. Pero también provocó polémica. Algunos críticos y líderes religiosos la consideraron escandalosa e inmoral. El editor de una revista de Chicago, Herbert Stone, escribió que el espectáculo de un beso ampliado a un tamaño gigante en la pantalla era “absolutamente repugnante” y pidió la intervención de la policía. Hoy puede parecer exagerado, porque el beso es muy discreto, pero para el público de la época, ver un beso tan de cerca, en tamaño ampliado y proyectado en pantalla, era algo nuevo e impactante. En el teatro, el público veía los besos desde lejos.

Este debate fue uno de los primeros sobre la moral en el cine. En las décadas siguientes, las presiones de grupos religiosos y morales llevaron a la industria de Hollywood a adoptar en 1930 el Código de Producción, conocido como Código Hays, por Will Hays, el presidente de la asociación de productores. Este código, que se aplicó de forma estricta desde 1934, establecía normas sobre lo que se podía mostrar en las películas. Por ejemplo, prohibía los besos “excesivos y lujuriosos”, y en la práctica se limitaba la duración de los besos en pantalla. También prohibía mostrar el consumo de drogas, las relaciones interraciales, la desnudez o que los criminales quedaran impunes. Además, obligaba a que los matrimonios aparecieran durmiendo en camas separadas.

El código se aplicó hasta 1968, cuando fue sustituido por el sistema de clasificación por edades de la Motion Picture Association, que todavía se usa en Estados Unidos, con categorías como G, PG, PG-13 o R. En España, durante la dictadura franquista, también existía una fuerte censura cinematográfica, que cortaba besos y escenas consideradas inmorales. Esta censura inspiró la película Cinema Paradiso (1988), de Giuseppe Tornatore, en la que un cura de un pueblo italiano ordenaba cortar los besos de las películas, y el proyeccionista guardaba esos fragmentos.

A lo largo de la historia, los besos en el cine han reflejado los cambios sociales. En 1926, la película Don Juan, con John Barrymore, incluía unos 127 besos. El beso de Burt Lancaster y Deborah Kerr en la playa en De aquí a la eternidad (1953) se convirtió en uno de los más icónicos. Y los besos entre personas del mismo sexo tardaron décadas en aparecer de forma normalizada en las grandes producciones. En 2016, la película Moonlight, que muestra una relación entre dos hombres, ganó el Óscar a la mejor película.

En 1999, The Kiss fue incluida en el Registro Nacional de Cine de Estados Unidos por su importancia histórica.

Por qué importa. El primer beso del cine muestra cómo cada época tiene sus límites sobre lo que se puede mostrar, y cómo el cine ha reflejado y a la vez impulsado cambios sociales.

DATO 3En “Titanic” se construyó un barco casi a tamaño real

Para rodar Titanic, estrenada en 1997, el director canadiense James Cameron construyó en Rosarito, en Baja California, México, una réplica del famoso transatlántico de unos 236 metros de largo, alrededor del 90 % del tamaño real del barco, que medía unos 269 metros. La réplica se construyó dentro de un tanque de agua gigante de unos 64 millones de litros, junto al océano Pacífico, en unos estudios creados expresamente para la película por la productora 20th Century Fox, que después se llamaron Fox Baja Studios.

La réplica no era un barco completo que flotara: estaba construida sobre una estructura fija, y en algunos casos solo tenía un lado bien acabado, el de estribor, el que se veía en cámara. Como el barco real atracaba en Southampton por el lado de babor, para las escenas en el puerto se filmaron las imágenes al revés, invirtiendo la imagen, e incluso se hicieron letreros y vestuario con los textos y los botones al revés para que se vieran bien. La proa, famosa por la escena de “¡Soy el rey del mundo!”, era de tamaño real. Para las escenas del hundimiento, se construyeron partes del barco que podían inclinarse con pistones hidráulicos, y la popa se construyó en una plataforma que podía levantarse hasta ponerse en vertical. También se construyeron maquetas más pequeñas del barco y se usaron efectos por ordenador para crear escenas de gran escala, como el barco navegando en el océano o los pasajeros en cubierta.

Cameron era un gran apasionado del Titanic, y antes de rodar la película hizo 12 inmersiones al pecio real del barco, que se encuentra a unos 3.800 metros de profundidad en el Atlántico Norte, a bordo de sumergibles rusos Mir. Filmó imágenes reales del naufragio que se usaron en la película. Además, contrató a historiadores para reproducir con gran precisión los interiores del barco, como la gran escalera, los comedores y las cabinas, basándose en fotografías, planos y en su hermano gemelo, el Olympic. Incluso se fabricaron alfombras y vajillas con los mismos proveedores que el barco original.

La película fue la más cara de la historia hasta ese momento, con un presupuesto de unos 200 millones de dólares. Hubo muchas dudas sobre si recuperaría la inversión; se decía que sería un fracaso. Pero fue un enorme éxito: recaudó más de 1.800 millones de dólares en su estreno, convirtiéndose en la película más taquillera de la historia hasta que otra película de Cameron, Avatar, la superó en 2010. Con reestrenos, ha superado los 2.200 millones. Ganó 11 Óscar, igualando el récord de Ben-Hur (1959), incluido el de mejor película y mejor director. La canción “My Heart Will Go On”, interpretada por Céline Dion, se convirtió en uno de los sencillos más vendidos de la historia.

El rodaje fue muy duro. Los actores pasaron semanas en agua fría, aunque el tanque estaba climatizado; Kate Winslet sufrió una hipotermia leve y afirmó que no quería volver a trabajar con Cameron, aunque luego lo hizo en Avatar: el sentido del agua. Además, un grupo de miembros del equipo sufrió una intoxicación por una sopa de almejas mezclada con la droga PCP, un incidente del que nunca se identificó al culpable.

El Titanic real se hundió el 15 de abril de 1912, tras chocar con un iceberg en su viaje inaugural entre Southampton y Nueva York. Murieron más de 1.500 personas. El desastre llevó a mejorar la seguridad marítima, con normas como el Convenio SOLAS de 1914, que obligaba a llevar botes salvavidas para todos los pasajeros y a mantener la radio operativa las 24 horas.

Por qué importa. Titanic muestra cómo el cine puede combinar la reconstrucción histórica con la tecnología para acercar al público a un acontecimiento real, a la vez que emociona.

DATO 2Hitchcock casi siempre salía en sus películas

El director británico Alfred Hitchcock, conocido como el “maestro del suspense”, aparece brevemente en unas 39 de sus 52 películas de las que se conservan copias. Sus apariciones fugaces, llamadas cameos, se convirtieron en una de sus señas de identidad, y el público se entretenía buscándolo en la pantalla: aparece paseando un perro, subiendo a un autobús, llevando un contrabajo, dando cuerda a un reloj o pasando por la calle.

Todo empezó casi por casualidad. En su película El enemigo de las rubias (The Lodger), de 1927, Hitchcock apareció como extra porque, según contó él mismo, faltaba un actor para llenar la escena. Le gustó la idea y la convirtió en una tradición. Sus cameos se hicieron tan famosos y esperados que empezó a hacerlos al principio de sus películas, en los primeros minutos, para que el público dejara de buscarlo y pudiera concentrarse en la trama. En una entrevista con el director francés François Truffaut, Hitchcock explicó que sus cameos se habían convertido en una molestia, porque distraían al público.

Algunos cameos son muy ingeniosos. En Náufragos (Lifeboat), de 1944, toda la película transcurre en un bote salvavidas en medio del mar, con un espacio muy limitado. Hitchcock no podía aparecer caminando, así que apareció en una fotografía de un periódico que lee uno de los personajes, en un anuncio de un producto para adelgazar con las fotos de “antes” y “después” de su dieta, ya que él había perdido peso. En La soga (Rope), de 1948, rodada para parecer un solo plano continuo, aparece caminando por la calle en los créditos y, según algunos, su perfil aparece como un letrero de neón en el fondo. En Crimen perfecto (Dial M for Murder), de 1954, aparece en una foto de grupo de antiguos alumnos colgada en la pared. En Los pájaros (The Birds), de 1963, sale de una tienda de mascotas con dos perros, que eran sus propios perros de raza Sealyham terrier.

Hitchcock dirigió más de 50 películas en una carrera de más de 50 años, primero en el Reino Unido y después en Hollywood, desde 1939. Entre sus obras más famosas están Rebeca (1940), la única que ganó el Óscar a la mejor película, Encadenados (1946), La ventana indiscreta (1954), Vértigo (1958), considerada por la revista Sight and Sound en 2012 como la mejor película de la historia, Con la muerte en los talones (1959) y Psicosis (1960). Nunca ganó el Óscar al mejor director, aunque fue nominado cinco veces; recibió un premio honorífico en 1968.

Hitchcock fue un gran innovador en la forma de crear suspense. Explicó su famosa teoría con un ejemplo: si en una escena explota de repente una bomba debajo de una mesa, el público se sorprende durante unos segundos. Pero si el público sabe desde el principio que hay una bomba debajo de la mesa y que explotará a una hora concreta, mientras los personajes hablan tranquilamente, siente suspense durante varios minutos. Es decir, el suspense nace de que el espectador sepa más que los personajes. También popularizó el término “MacGuffin”, un objeto o pretexto que impulsa la trama pero que en sí mismo no importa demasiado, como los documentos o secretos que persiguen los personajes. Y creó técnicas visuales, como el famoso “efecto vértigo”, un movimiento de cámara que combina un zoom con un desplazamiento para crear sensación de mareo.

Otros directores han imitado la idea de los cameos. Stan Lee, el creador de muchos personajes de Marvel, hizo apariciones breves en casi todas las películas de Marvel hasta su muerte en 2018. Y directores como M. Night Shyamalan o Quentin Tarantino aparecen en sus propias películas.

Por qué importa. Los cameos de Hitchcock muestran cómo un director puede convertirse en parte de su propia marca, y sus técnicas de suspense siguen influyendo en el cine actual.

DATO 1El grito de Wilhelm aparece en cientos de películas

El grito de Wilhelm es uno de los efectos de sonido más famosos de la historia del cine. Es un grito corto y agudo, un “¡aaaah!” característico, que se usa cuando un personaje recibe un disparo, cae desde lo alto o es lanzado por una explosión. Se grabó en 1951 para la película de aventuras Distant Drums (Tambores lejanos), de Warner Bros., para una escena en la que un soldado es atacado por un caimán mientras cruza un pantano. Se grabó en una serie de seis gritos, y se cree que lo interpretó el actor y cantante Sheb Wooley, conocido por la canción “The Purple People Eater”, aunque no es seguro al cien por cien; su viuda lo confirmó en entrevistas.

El sonido pasó a formar parte de la biblioteca de efectos de sonido de Warner Bros., y se reutilizó en varias películas de los años 50. En 1953, apareció en el western The Charge at Feather River, cuando un personaje llamado soldado Wilhelm recibe una flecha en la pierna. De ahí viene su nombre.

Unas dos décadas después, el diseñador de sonido Ben Burtt, el mismo que creó los sonidos de los sables láser, encontró el grito en los archivos de Warner mientras buscaba sonidos para Star Wars (1977). Le hizo gracia, le puso el nombre de “grito de Wilhelm” y lo usó en la película, en la escena en la que un soldado imperial cae por un abismo al ser disparado por Luke Skywalker. Después lo usó como una especie de firma o broma interna en muchas de sus películas, como las demás de la saga Star Wars y las de Indiana Jones.

Otros diseñadores de sonido siguieron la broma, y el grito se convirtió en un guiño entre profesionales del cine. Hoy aparece en cientos de películas, series, videojuegos y anuncios, desde Toy Story, El señor de los anillos, Los increíbles, Piratas del Caribe o Batman hasta series de dibujos animados. Hay listas en internet que recopilan sus apariciones, y muchos aficionados disfrutan detectándolo. Algunos cineastas lo evitan porque lo consideran demasiado conocido y un poco trillado, pero para muchos otros es una tradición divertida.

El grito de Wilhelm es un ejemplo de cómo funcionan las bibliotecas de sonidos en el cine. En lugar de grabar todos los sonidos para cada película, los estudios reutilizan sonidos grabados anteriormente. Muchos sonidos cotidianos que oímos en las películas, como pájaros, truenos, coches o puertas, se repiten de una película a otra. Hay otros sonidos famosos que se repiten, como el grito del halcón de cola roja, que se usa a menudo para cualquier ave rapaz, incluso para el águila calva americana, cuyo grito real es mucho más débil y parecido a un gorjeo. O el sonido de “Howie scream”, otro grito que se repite en muchas películas.

En los últimos años, con la inteligencia artificial y las herramientas digitales, se pueden crear sonidos nuevos con facilidad, pero el grito de Wilhelm sigue apareciendo como homenaje a la historia del cine.

Por qué importa. El grito de Wilhelm muestra cómo el cine reutiliza sus recursos y crea bromas internas que conectan películas de distintas épocas y estudios.

Resumen de los 10 datos

  1. El grito de Wilhelm aparece en cientos de películas.
  2. Hitchcock casi siempre salía en sus películas.
  3. En “Titanic” se construyó un barco casi a tamaño real.
  4. La primera película con beso fue en 1896.
  5. “El Mago de Oz” usó nieve de amianto.
  6. Charles Chaplin quedó tercero en un concurso de imitadores de Chaplin.
  7. El sonido de los sables láser salió de un proyector.
  8. El rugido del león de MGM se ha cambiado varias veces.
  9. “Toy Story” fue el primer largometraje hecho todo por ordenador.
  10. La primera película de la historia dura segundos.

¿Viste este carrusel en TikTok? Es el Dato #017. Cuéntanos en los comentarios cuál te sorprendió más.

Preguntas frecuentes

¿Cuál fue la primera película hecha totalmente por ordenador?

Toy Story, de Pixar, estrenada en 1995.

¿Qué es el grito de Wilhelm?

Un efecto de sonido grabado en 1951 que aparece en cientos de películas.

Fuentes

  1. Wikipedia: Grito Wilhelm
  2. Wikipedia: Toy Story
  3. Wikipedia: Cameos de Alfred Hitchcock

Sigue leyendo

  1. 011 Cultura10 datos extraños sobre idiomas y palabrasEl número 1 se habla silbando.
  2. 018 Cultura10 curiosidades sobre música y sonidosEl número 1 dura 639 años.
  3. 031 Cultura10 palabras con historias increíblesEl número 1 nació como una broma de periódico.