10 datos del mapa que no enseñan en clase
El número 1 está en dos continentes a la vez.
29 de septiembre de 2026 · 34 min de lectura
El mapa del mundo está lleno de rarezas: islas dentro de lagos dentro de islas, desiertos helados, países que caben en un parque y ciudades que están en dos continentes a la vez.
Estos diez datos explican esas curiosidades geográficas, cómo se formaron, qué dicen los geógrafos sobre ellas y qué consecuencias tienen para las personas que viven allí.
DATO 10Hay una isla dentro de un lago dentro de una isla
En Filipinas, en la isla de Luzón, la más grande del país, está el lago Taal. Dentro del lago Taal hay una isla, la isla Volcán, que es la parte visible del volcán Taal. Dentro de la isla Volcán, en su cráter principal, había un lago de cráter, el lago Amarillo o lago del Cráter Principal. Y dentro de ese lago había un pequeño islote rocoso llamado Vulcan Point. Es decir: Vulcan Point era una isla dentro de un lago dentro de una isla dentro de un lago dentro de una isla. Se suele citar como la isla de “tercer orden” más grande del mundo, una rareza geográfica muy famosa.
El volcán Taal es uno de los volcanes más activos de Filipinas, con más de 30 erupciones registradas desde el siglo XVI. Es un volcán muy peligroso porque está en una zona muy poblada, a unos 50 kilómetros al sur de Manila, la capital, y cerca viven millones de personas. El lago Taal es en realidad una enorme caldera volcánica, formada por varias erupciones gigantescas hace entre 140.000 y 5.380 años, cuando la cámara de magma se vació y el terreno se hundió. Después, el agua llenó la caldera y formó el lago, y dentro de la caldera surgió un nuevo volcán, la isla Volcán. Al principio, el lago estaba conectado con el mar y era de agua salada, pero una erupción en 1754 bloqueó su salida al mar, y poco a poco el lago se convirtió en agua dulce. Por eso, en el lago vive una especie de sardina de agua dulce única en el mundo, la Sardinella tawilis, y vivía una especie de serpiente marina adaptada al agua dulce.
Algunas de las erupciones del Taal fueron muy mortíferas. En 1911, una erupción mató a más de 1.300 personas. En 1965, otra erupción causó unos 200 muertos.
En enero de 2020, el volcán Taal entró en una nueva erupción importante. Lanzó una columna de ceniza de más de 15 kilómetros de altura y provocó miles de terremotos. Más de 300.000 personas tuvieron que ser evacuadas, y la ceniza cubrió gran parte de la región, incluida Manila, donde se cerró el aeropuerto. La erupción cambió el paisaje del volcán: el lago del cráter se evaporó por completo en pocas horas, por el calor, y el cráter se transformó. Según algunos informes y análisis de imágenes, tras la erupción el lago del cráter volvió a formarse parcialmente, pero la forma y la situación de Vulcan Point cambiaron o desaparecieron, así que la famosa “isla en un lago en una isla en un lago en una isla” podría no existir hoy tal como era, o haber quedado muy alterada.
Hay otras islas de este tipo en el mundo. Por ejemplo, en Canadá hay una isla sin nombre en un lago de la isla Victoria, en el Ártico canadiense, que según algunos es la isla más grande de “tercer orden”: está en un lago de una isla que está en un lago de la isla Victoria, que a su vez está en el océano. Se descubrió en 2007 gracias a imágenes de satélite, y se le ha llamado a veces “Moose Boulder”. Los aficionados a la geografía disfrutan buscando estas rarezas con herramientas como Google Earth.
Filipinas es un país muy volcánico y sísmico, porque se encuentra en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona en forma de herradura que rodea el océano Pacífico, donde se concentra alrededor del 75 % de los volcanes activos del mundo y la mayor parte de los terremotos. Allí se encuentra también el volcán Pinatubo, cuya erupción en 1991 fue una de las más grandes del siglo XX, y enfrió la temperatura media de la Tierra alrededor de 0,5 °C durante unos dos años.
El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (PHIVOLCS) vigila el volcán Taal de forma continua, y la isla Volcán está declarada zona de peligro permanente, donde está prohibido vivir, aunque durante años muchas personas lo hicieron, dedicadas a la pesca, la agricultura y el turismo.
Por qué importa. Vulcan Point era una curiosidad geográfica única, y su transformación tras la erupción de 2020 muestra que el paisaje volcánico cambia constantemente.
DATO 9El Nilo y el Amazonas compiten por ser el río más largo
¿Cuál es el río más largo del mundo, el Nilo o el Amazonas? La respuesta no es sencilla, y depende de cómo se mida el origen y la desembocadura de cada río. Tradicionalmente, se considera que el Nilo, en África, es el más largo, con unos 6.650 kilómetros, según la mayoría de las enciclopedias. Pero algunos estudios afirman que el Amazonas, en Sudamérica, podría medir hasta unos 7.000 kilómetros, o incluso más, lo que lo convertiría en el más largo.
¿Por qué hay tanta discusión? Porque medir la longitud de un río es más difícil de lo que parece. El primer problema es decidir dónde está su nacimiento. Un gran río tiene muchos afluentes y fuentes, y hay que elegir cuál es la fuente principal. Normalmente se elige la fuente más lejana de la desembocadura, siguiendo el afluente más largo. En el caso del Amazonas, durante mucho tiempo se consideró que nacía en el río Apurímac, en los Andes de Perú, en la montaña Mismi. Pero en 2014, un estudio del neurocientífico y explorador estadounidense James Contos propuso que la fuente más lejana estaba en el río Mantaro, también en Perú, lo que aumentaría su longitud en unos 75 kilómetros, aunque su propuesta es discutida.
El segundo problema es decidir dónde está la desembocadura. El Amazonas desemboca en el océano Atlántico a través de un enorme estuario, de más de 300 kilómetros de ancho, con muchas islas y canales, como la isla de Marajó, del tamaño de Suiza. Según qué canal se considere la desembocadura principal, la longitud del río cambia mucho. En 2007, un grupo de investigadores brasileños del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística y del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales afirmó que, si se considera que el Amazonas desemboca por el sur de la isla de Marajó, a través del canal que lo une con el río Pará, el río mediría unos 6.992 kilómetros, más que el Nilo. Pero otros geógrafos consideran que el río Pará es un río independiente, que desemboca por separado, y no parte del Amazonas.
Además, los ríos cambian: sus meandros se desplazan, sus cauces se modifican con el tiempo y con la construcción de presas. Por ejemplo, la construcción de la presa de Asuán en Egipto, en los años 60, y del lago Nasser, redujo la longitud del Nilo en algunos kilómetros, porque rectificó parte del cauce. Y las mediciones dependen también de la escala de los mapas o de las imágenes: cuanto más detallado es el mapa, más curvas se miden, y más largo parece el río. Este fenómeno se conoce como la paradoja de la costa, que el matemático Benoît Mandelbrot estudió en 1967, y que se aplica también a las costas: su longitud depende de la escala con la que se midan.
En 2024, un grupo internacional de investigadores de Brasil, Estados Unidos, Egipto y otros países anunció una expedición para intentar resolver la cuestión, recorriendo los dos ríos desde sus supuestas fuentes hasta sus desembocaduras con GPS y otras tecnologías. Por ahora, no hay una respuesta definitiva aceptada por todos.
En cualquier caso, lo que está claro es que el Amazonas es, con diferencia, el río más caudaloso del mundo: lleva alrededor de 200.000 metros cúbicos de agua por segundo, más que los siguientes siete ríos más caudalosos juntos, y alrededor del 20 % del agua dulce que llega a los océanos. El Nilo, en cambio, lleva mucha menos agua, unos 2.800 metros cúbicos por segundo en su tramo final, porque atraviesa el desierto del Sahara y pierde mucha agua por evaporación.
El Nilo nace, según la fuente principal más aceptada, en la región de los grandes lagos africanos, en Burundi o Ruanda, a partir de los ríos que alimentan el lago Victoria, y atraviesa 11 países antes de desembocar en el mar Mediterráneo, en Egipto. Fue la base de la civilización del antiguo Egipto. Su fuente fue uno de los grandes misterios de la exploración del siglo XIX: el explorador británico John Hanning Speke identificó el lago Victoria como su fuente en 1858, lo que provocó una gran polémica con Richard Burton.
Otros ríos muy largos son el Yangtsé, en China, con unos 6.300 kilómetros, el más largo de Asia, y el sistema Misisipi-Misuri, en Estados Unidos.
Por qué importa. El debate entre el Nilo y el Amazonas muestra que incluso medir un río plantea problemas científicos, y que los datos geográficos pueden cambiar con nuevas mediciones.
DATO 8Rusia y Estados Unidos están a menos de 4 km
Entre la isla Diómedes Mayor, que pertenece a Rusia, y la isla Diómedes Menor, que pertenece a Estados Unidos, hay solo unos 3,8 kilómetros de distancia. Las dos islas están en medio del estrecho de Bering, que separa Asia de América del Norte, Siberia de Alaska. En días despejados, desde una isla se puede ver perfectamente la otra.
Entre ellas pasa la frontera entre Rusia y Estados Unidos, y también la línea internacional de cambio de fecha, una línea imaginaria que sigue aproximadamente el meridiano 180 y que marca el cambio de día en el calendario. Por eso, aunque las islas están tan cerca, hay una diferencia horaria de 21 horas entre ellas: cuando en la isla estadounidense es, por ejemplo, domingo al mediodía, en la isla rusa ya es lunes por la mañana. Por eso a veces se las llama “la isla del ayer” (Diómedes Menor) y “la isla del mañana” (Diómedes Mayor).
Las islas deben su nombre al explorador danés Vitus Bering, que trabajaba para la Rusia de los zares, y las avistó el 16 de agosto de 1728, el día de la festividad de San Diomedes en la Iglesia ortodoxa rusa. El estrecho de Bering también lleva su nombre. Pero los pueblos indígenas de la zona, los iñupiat, llevaban miles de años viviendo en las islas, y las llamaban Ignaluk (Diómedes Menor) e Imaqłiq (Diómedes Mayor).
Hasta el siglo XIX, ambas islas pertenecían a Rusia. En 1867, Estados Unidos compró Alaska a Rusia por 7,2 millones de dólares, unos 2 centavos por acre, en una operación negociada por el secretario de Estado William Seward, que muchos criticaron en su momento como “la locura de Seward”. La nueva frontera se trazó entre las dos islas, dejando la Diómedes Menor en manos estadounidenses.
Durante la Guerra Fría, las islas se convirtieron en un símbolo de la división entre las dos superpotencias, y la frontera entre ellas pasó a llamarse la “Cortina de Hielo”, en referencia al “telón de acero” de Europa. En 1948, la Unión Soviética evacuó a toda la población indígena de la Diómedes Mayor y la trasladó al continente, y la convirtió en una base militar. Las familias de ambas islas, que estaban emparentadas, que se visitaban e intercambiaban productos desde hacía siglos, quedaron separadas durante décadas. Hoy la Diómedes Mayor está habitada solo por personal militar y de fronteras ruso.
En 1987, la nadadora estadounidense Lynne Cox nadó entre las dos islas, desde la Diómedes Menor hasta la Diómedes Mayor, unos 4,3 kilómetros en aguas a unos 3 a 6 °C, durante unas dos horas, sin traje de neopreno. Lo hizo como un gesto de paz entre Estados Unidos y la Unión Soviética, que contribuyó a mejorar las relaciones; tanto el presidente Ronald Reagan como el líder soviético Mijaíl Gorbachov la felicitaron, y Gorbachov mencionó su hazaña en la firma de un tratado de armas nucleares.
Hoy, en la Diómedes Menor vive una pequeña comunidad iñupiat de unas 80 personas, en un pueblo llamado Diomede, que vive de la caza de focas, morsas y ballenas, y de la pesca. La vida allí es muy dura: no hay aeropuerto, y en invierno se llega en helicóptero o, cuando el mar se congela, en pequeñas avionetas que aterrizan en una pista en el hielo. En invierno, el estrecho a veces se congela y en teoría se podría caminar de una isla a otra, pero está prohibido cruzar la frontera.
Durante la última glaciación, el nivel del mar era mucho más bajo, y el estrecho de Bering era una amplia franja de tierra, llamada Beringia, por donde los primeros seres humanos cruzaron de Asia a América, hace al menos 15.000 a 20.000 años o más. Se ha propuesto muchas veces construir un túnel o un puente bajo el estrecho de Bering para unir Rusia y Alaska, pero nunca se ha hecho.
Por qué importa. Las islas Diómedes muestran cómo una frontera política puede separar a comunidades cercanas durante décadas, en uno de los lugares donde Asia y América casi se tocan.
DATO 7La Antártida es un desierto
Un desierto no se define por el calor, sino por la poca precipitación, es decir, por la escasez de lluvia, nieve u otras formas de agua que caen del cielo. Según la definición más usada, un desierto es una zona que recibe menos de unos 250 milímetros de precipitación al año, o en la que la evaporación supera mucho a la precipitación. Por eso, la Antártida, que recibe muy poca precipitación, es el desierto más grande del mundo, con unos 14 millones de kilómetros cuadrados, más grande que Europa. El segundo es el Ártico, y el tercero, el Sahara, el mayor desierto cálido, con unos 9 millones de kilómetros cuadrados.
En gran parte de la Antártida, sobre todo en el interior del continente, la precipitación es de menos de 50 milímetros al año, en forma de nieve, menos que en muchas zonas del Sahara. En el polo sur, se registran unos 20 milímetros de equivalente en agua al año. Esto se debe a que el aire es tan frío que apenas puede contener humedad: cuanto más frío está el aire, menos vapor de agua puede tener. Además, la Antártida está rodeada por un cinturón de vientos y corrientes que la aíslan de los sistemas meteorológicos húmedos.
Entonces, ¿de dónde viene el enorme hielo de la Antártida, que tiene de media unos 2 kilómetros de espesor, y en algunos puntos casi 5 kilómetros? Viene de la acumulación de nieve durante millones de años. Aunque cae muy poca nieve cada año, en el interior de la Antártida casi nunca se funde, porque las temperaturas se mantienen bajo cero todo el año. La nieve se va acumulando capa sobre capa y, con el peso, se comprime y se transforma en hielo. La capa de hielo antártica empezó a formarse hace unos 34 millones de años. Contiene alrededor del 70 % del agua dulce del planeta y el 90 % del hielo de la Tierra. Si se fundiera por completo, el nivel del mar subiría unos 58 metros.
Ese hielo es también un archivo del clima del pasado. Los científicos perforan el hielo y extraen testigos de hielo, largos cilindros, y analizan las burbujas de aire atrapadas en él, que conservan la composición de la atmósfera de cuando se formó el hielo. Así han podido reconstruir la temperatura y la cantidad de dióxido de carbono de la atmósfera durante los últimos 800.000 años, en el testigo de la estación europea Dome C. En 2025, un proyecto europeo, Beyond EPICA, obtuvo hielo de más de 1,2 millones de años.
La Antártida es el continente más frío, más seco, más ventoso y más alto de media de la Tierra. La temperatura más baja registrada en la superficie de la Tierra se midió en la estación rusa Vostok, en la Antártida, el 21 de julio de 1983: −89,2 °C. Satélites han detectado temperaturas aún más bajas, de unos −98 °C, en algunas hondonadas del interior.
En la Antártida hay una región aún más seca: los Valles Secos de McMurdo, donde, como vimos en otro artículo, están las Cataratas de Sangre. Se consideran uno de los lugares más secos de la Tierra, porque no ha llovido ni nevado en ellos de forma significativa durante unos 2 millones de años, según algunas estimaciones. Los fuertes vientos que bajan de las montañas, llamados vientos catabáticos, que pueden alcanzar unos 320 km/h, evaporan cualquier humedad y la nieve. Por eso no tienen hielo. Son tan parecidos a Marte que la NASA los ha usado para probar equipos.
Hay otros desiertos fríos, como el desierto de Gobi, en Mongolia y China, donde en invierno las temperaturas bajan a −40 °C, o los desiertos de altura, como el altiplano andino.
La Antártida no pertenece a ningún país. Está regulada por el Tratado Antártico, firmado en 1959 y en vigor desde 1961, que establece que el continente solo puede usarse con fines pacíficos y científicos, prohíbe la actividad militar y las pruebas nucleares, y congela las reclamaciones territoriales de siete países. Un protocolo de 1991 prohíbe la minería. España tiene dos bases científicas en la Antártida, la Juan Carlos I y la Gabriel de Castilla.
Por qué importa. La Antártida es el mayor desierto del mundo porque casi no nieva, y su hielo acumulado durante millones de años es un archivo del clima del pasado.
DATO 6Indonesia tiene más de 17.000 islas
Indonesia es el mayor archipiélago del mundo, con más de 17.000 islas, según las cifras más citadas, de las que unas 6.000 están habitadas. Se extiende a lo largo de más de 5.000 kilómetros de oeste a este, entre el océano Índico y el océano Pacífico, una distancia mayor que la que hay entre Madrid y Moscú, y a ambos lados del ecuador. Tiene tres husos horarios.
El número exacto de islas ha sido objeto de debate durante años, porque depende de cómo se cuenten, qué se considere una isla, si se cuentan los islotes que aparecen y desaparecen con la marea, y de los métodos de medición. En 2017, el gobierno de Indonesia presentó ante las Naciones Unidas una lista de 16.056 islas con nombre y coordenadas verificadas. En 2023, la cifra oficial se actualizó a 17.024 islas. Muchas islas pequeñas no tenían nombre, y el gobierno ha hecho un gran esfuerzo por registrarlas, en parte para reforzar sus derechos sobre las aguas y los recursos marinos que las rodean.
Las islas más grandes son Nueva Guinea, que comparte con Papúa Nueva Guinea, Borneo, que comparte con Malasia y Brunéi, Sumatra, Célebes o Sulawesi, y Java. En Java, una isla de un tamaño parecido a Grecia, viven más de 150 millones de personas, más de la mitad de la población del país, lo que la convierte en la isla más poblada del mundo. Allí está la capital, Yakarta. Otras islas famosas son Bali, muy conocida por el turismo, Komodo, hogar del dragón de Komodo, el lagarto más grande del mundo, y las Molucas, las famosas “islas de las especias” que, como vimos, fueron clave en la historia de la nuez moscada y el clavo.
Indonesia es el cuarto país más poblado del mundo, con unos 280 millones de habitantes, y el país con más musulmanes del mundo, alrededor del 87 % de su población. Pero es también un país con una enorme diversidad cultural: hay más de 700 lenguas y cientos de grupos étnicos. Para unir a un país tan diverso, se adoptó como lengua oficial el indonesio, una forma del malayo, que era una lengua de comercio muy extendida en la región. El lema nacional es Bhinneka Tunggal Ika, “Unidad en la diversidad”. La isla de Bali, en cambio, es mayoritariamente hindú.
Indonesia está en el Cinturón de Fuego del Pacífico, y tiene alrededor de 130 volcanes activos, más que ningún otro país. Allí se produjeron algunas de las erupciones más destructivas de la historia: la del Tambora, en 1815, la mayor erupción registrada de la historia, que causó el “año sin verano” de 1816 en Europa y Norteamérica, con cosechas perdidas y hambrunas; y la del Krakatoa, en 1883, que vimos en otro artículo. También sufre frecuentes terremotos y tsunamis, como el devastador tsunami del océano Índico del 26 de diciembre de 2004, causado por un terremoto de magnitud 9,1 frente a Sumatra, que mató a unas 230.000 personas en 14 países, más de la mitad en Indonesia.
Indonesia tiene una enorme biodiversidad: alberga alrededor del 10 % de las especies de plantas con flor del mundo, y animales como el orangután, el tigre de Sumatra, el rinoceronte de Java y el dragón de Komodo. Por Indonesia pasa la línea de Wallace, descrita por el naturalista británico Alfred Russel Wallace en el siglo XIX, que separa la fauna de origen asiático, al oeste, de la de origen australiano, al este, y que ayudó a Wallace a desarrollar, al mismo tiempo que Darwin, la teoría de la evolución por selección natural. Pero sus bosques están amenazados por la deforestación, en gran parte para plantaciones de aceite de palma, del que Indonesia es el mayor productor mundial.
Indonesia está construyendo una nueva capital, Nusantara, en la isla de Borneo, porque Yakarta se está hundiendo: algunas zonas se hunden hasta 25 centímetros al año, por la extracción de agua subterránea, y está amenazada por la subida del nivel del mar. El proyecto ha avanzado más despacio de lo previsto y es objeto de críticas por su coste y su impacto ambiental.
Por qué importa. Indonesia, con más de 17.000 islas, muestra cómo la geografía condiciona la diversidad cultural, la biodiversidad y los riesgos naturales de un país.
DATO 5El país más pequeño es el Vaticano
La Ciudad del Vaticano es el país más pequeño del mundo, tanto por superficie como por población. Mide unas 44 hectáreas, es decir, 0,44 kilómetros cuadrados, más pequeño que muchos parques urbanos: el Retiro de Madrid, con unas 118 hectáreas, es casi tres veces más grande, y el Central Park de Nueva York, con unas 341 hectáreas, casi ocho veces. Se puede recorrer su perímetro a pie en unos 40 minutos. Tiene unos 800 habitantes, de los que la mayoría no son ciudadanos vaticanos, y alrededor de la mitad tiene la ciudadanía vaticana, que normalmente se concede por el cargo que se ocupa, como cardenales, diplomáticos y miembros de la Guardia Suiza, y se pierde al dejarlo.
El Vaticano es un enclave dentro de la ciudad de Roma, en Italia, rodeado por una muralla. Es un Estado soberano, gobernado por el papa, que es a la vez el jefe de la Iglesia católica y el jefe de Estado, con poder absoluto, legislativo, ejecutivo y judicial. Es una de las pocas monarquías absolutas que quedan en el mundo, aunque es electiva: el papa es elegido por los cardenales menores de 80 años en un cónclave, en la Capilla Sixtina. Tras la muerte del papa Francisco en abril de 2025, el cónclave eligió en mayo de 2025 al cardenal estadounidense Robert Prevost, que tomó el nombre de León XIV, el primer papa nacido en Estados Unidos.
El Vaticano como Estado independiente existe desde 1929. Durante más de mil años, los papas gobernaron los Estados Pontificios, un amplio territorio en el centro de Italia, que incluía Roma. Pero durante la unificación de Italia, en el siglo XIX, el nuevo reino italiano conquistó esos territorios, y en 1870 tomó Roma, que se convirtió en la capital de Italia. El papa Pío IX se negó a reconocer el nuevo Estado italiano y se consideró “prisionero en el Vaticano”. Durante casi 60 años, los papas no salieron del Vaticano, en lo que se llamó la “cuestión romana”. El conflicto se resolvió en 1929, con los Pactos de Letrán, firmados entre la Santa Sede y el gobierno de Benito Mussolini, que reconocieron la independencia y la soberanía de la Ciudad del Vaticano, y compensaron a la Iglesia por la pérdida de sus territorios.
A pesar de su pequeño tamaño, el Vaticano tiene muchos de los elementos de un Estado: su propia bandera, amarilla y blanca, su himno, su moneda, el euro, con monedas propias muy apreciadas por los coleccionistas, sellos de correos, una radio, la Radio Vaticana, fundada en 1931 con la ayuda de Guglielmo Marconi, un periódico, L’Osservatore Romano, un banco, una estación de tren, una farmacia, un supermercado, un helipuerto y hasta un observatorio astronómico, la Specola Vaticana, uno de los más antiguos del mundo, que tiene un telescopio en Arizona. Su dominio de internet es “.va”.
Su ejército es la famosa Guardia Suiza Pontificia, fundada en 1506 por el papa Julio II, con unos 135 soldados, todos ellos suizos, católicos, solteros al ingresar, de entre 19 y 30 años y de al menos 1,74 metros de altura. Es el ejército más antiguo del mundo en activo. Su uniforme de colores azul, rojo y amarillo es muy famoso. El 6 de mayo de cada año, los nuevos guardias juran su cargo, en recuerdo del saqueo de Roma de 1527, cuando 147 guardias suizos murieron defendiendo al papa Clemente VII frente a las tropas del emperador Carlos V.
El Vaticano alberga algunas de las obras de arte y los edificios más importantes del mundo: la basílica de San Pedro, la mayor iglesia del mundo durante siglos, construida sobre la supuesta tumba del apóstol Pedro; la Capilla Sixtina, con los frescos de Miguel Ángel, como el techo y el Juicio Final; y los Museos Vaticanos, que reciben unos 7 millones de visitantes al año. Toda la Ciudad del Vaticano es Patrimonio de la Humanidad desde 1984, el único Estado que lo es por completo. También tiene uno de los archivos más famosos del mundo, el Archivo Apostólico Vaticano.
El Vaticano tiene algunos datos curiosos: tiene el consumo de vino por persona más alto del mundo, según algunas estadísticas, en parte porque su población es muy pequeña, adulta y porque en sus tiendas se vende vino sin impuestos a muchos visitantes. Y se dice que tiene la mayor tasa de delitos por habitante, por los millones de turistas y los carteristas.
Por qué importa. El Vaticano, más pequeño que muchos parques, es un Estado soberano con una historia de siglos, y muestra que el tamaño de un país no determina su influencia.
DATO 4Chile mide más de 4.000 km de largo
Chile es uno de los países con la forma más peculiar del mundo: mide más de 4.300 kilómetros de largo de norte a sur, pero solo unos 177 kilómetros de ancho de media, entre el océano Pacífico y la cordillera de los Andes. En su parte más ancha, en el extremo sur, mide unos 350 kilómetros, y en la más estrecha, cerca de Illapel, solo unos 90 kilómetros. Si se colocara sobre un mapa de Europa, Chile se extendería desde el norte de Noruega hasta el Sáhara. Y si se cuenta el territorio que reclama en la Antártida, su longitud supera los 8.000 kilómetros.
Su forma alargada y estrecha se debe a la geología y a la historia. Chile está en el borde occidental de la placa Sudamericana, donde la placa de Nazca, bajo el océano Pacífico, se hunde bajo el continente en un proceso de subducción. Ese choque ha levantado la cordillera de los Andes, la cordillera más larga del mundo, con unos 7.000 kilómetros, que forma una barrera natural en el este del país. El Aconcagua, la montaña más alta de América, con 6.961 metros, está en Argentina, muy cerca de la frontera con Chile. Y el volcán Ojos del Salado, en la frontera entre Chile y Argentina, con unos 6.893 metros, es el volcán más alto del mundo. La frontera entre Chile y Argentina sigue en gran parte la línea de las cumbres más altas de los Andes, según un tratado de 1881, y es una de las fronteras más largas del mundo, con unos 5.300 kilómetros.
Esta forma alargada hace que Chile tenga una enorme variedad de climas y paisajes. En el norte está el desierto de Atacama, el desierto no polar más seco del mundo, como vimos en otro artículo, con sus observatorios astronómicos. En el centro, un clima mediterráneo, parecido al de España, con valles fértiles donde se cultivan viñedos, frutas y verduras, y donde está la capital, Santiago, en la que vive alrededor del 40 % de la población. Más al sur, bosques templados lluviosos, lagos y volcanes, en la región de los Lagos. Y en el extremo sur, la Patagonia, con glaciares, fiordos, el Campo de Hielo Patagónico Sur, uno de los mayores campos de hielo fuera de los polos, y el Parque Nacional Torres del Paine. Al final del continente, la Tierra del Fuego y el cabo de Hornos, uno de los mares más peligrosos del mundo para la navegación.
Además, Chile tiene territorios insulares muy alejados en el Pacífico, como la Isla de Pascua o Rapa Nui, a unos 3.700 kilómetros de la costa, famosa por sus enormes estatuas de piedra, los moáis, y el archipiélago Juan Fernández, donde vivió durante cuatro años el marinero escocés Alexander Selkirk, que inspiró la novela Robinson Crusoe.
Su situación en una zona de subducción hace que Chile sea uno de los países con más terremotos del mundo. El terremoto de Valdivia, del 22 de mayo de 1960, con una magnitud de 9,5, es el terremoto más potente registrado en la historia. Causó miles de muertos y un tsunami que cruzó el Pacífico y causó muertes en Hawái y Japón. En 2010, otro gran terremoto de magnitud 8,8 golpeó el centro del país. Por eso Chile tiene algunas de las normas de construcción antisísmica más estrictas del mundo.
La forma de Chile plantea retos para el transporte y las comunicaciones. La principal carretera es la Ruta 5, parte de la carretera Panamericana, que recorre el país de norte a sur. En el sur, la Carretera Austral, de unos 1.240 kilómetros, construida desde 1976, atraviesa la Patagonia, pero en algunos puntos hay que cruzar fiordos en transbordador. Además, muchas zonas del sur solo están conectadas por barco o avión, o a través de Argentina.
Por qué importa. La forma alargada de Chile es resultado de la geología de los Andes, y le da una enorme variedad de paisajes, pero también desafíos de transporte y riesgos sísmicos.
DATO 3Hay dos países doblemente sin salida al mar
Liechtenstein y Uzbekistán son los dos únicos países del mundo doblemente sin litoral: no solo no tienen salida al mar, sino que todos sus vecinos tampoco la tienen. Para llegar al mar desde estos países, hay que cruzar al menos dos fronteras.
Liechtenstein es un pequeño principado de unos 160 kilómetros cuadrados, situado en los Alpes, entre Suiza y Austria, dos países que no tienen costa. Tiene unos 40.000 habitantes, y su capital es Vaduz. Es una monarquía constitucional gobernada por la familia de los príncipes de Liechtenstein, que tienen más poder que la mayoría de los monarcas europeos, incluido el derecho de veto. El país lleva el nombre de la familia, que compró los territorios a principios del siglo XVIII para tener un asiento en la dieta del Sacro Imperio Romano Germánico. Se independizó en 1806. Es uno de los países más ricos del mundo por habitante, gracias a su sector financiero, sus bajos impuestos y su industria, especializada en productos de alta tecnología, como las prótesis dentales, de las que es uno de los mayores fabricantes del mundo a través de la empresa Ivoclar. No tiene ejército desde 1868. Usa el franco suizo como moneda. Hay una anécdota curiosa: en 2007, un grupo de 170 soldados suizos entró por error en Liechtenstein de noche durante unas maniobras, porque se desorientaron. Liechtenstein no se dio cuenta, y Suiza pidió disculpas.
Uzbekistán es un país mucho más grande, de unos 448.000 kilómetros cuadrados, en Asia central, con unos 37 millones de habitantes. Sus vecinos son Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Afganistán y Turkmenistán, todos sin salida al mar. Hay quien discute si Kazajistán y Turkmenistán tienen costa, porque dan al mar Caspio, pero el Caspio es en realidad un lago endorreico, el más grande del mundo, sin conexión con los océanos. Así que, en la práctica, desde Uzbekistán hay que cruzar al menos dos países para llegar al océano. Uzbekistán formó parte de la Unión Soviética hasta su independencia en 1991. En su territorio se encuentran algunas de las ciudades más importantes de la antigua Ruta de la Seda, la red de caminos comerciales que unía China con el Mediterráneo, como Samarcanda, Bujará y Jiva, con espectaculares mezquitas, madrasas y mausoleos cubiertos de azulejos azules, declaradas Patrimonio de la Humanidad.
Uzbekistán es también conocido por un desastre ecológico: el del mar de Aral, que comparte con Kazajistán. El mar de Aral, que era el cuarto lago más grande del mundo, empezó a secarse en los años 60, cuando la Unión Soviética desvió los ríos que lo alimentaban, el Amu Daria y el Sir Daria, para regar enormes plantaciones de algodón en el desierto. En pocas décadas, el lago perdió alrededor del 90 % de su volumen, se dividió en varios lagos más pequeños, y su agua se volvió muy salada. Los barcos de pesca quedaron varados en el desierto, en lo que se conoce como el “cementerio de barcos” de Moynaq, antes un puerto pesquero, hoy a más de 100 kilómetros del agua. El polvo salado y contaminado con pesticidas del lecho seco causa graves problemas de salud a la población. La parte norte del lago, en Kazajistán, se ha recuperado en parte gracias a una presa construida en 2005.
No tener salida al mar tiene importantes consecuencias económicas: los países sin litoral dependen de sus vecinos para el comercio marítimo, y los costes de transporte son más altos. Según las Naciones Unidas, hay 44 países sin salida al mar en el mundo, 16 de ellos en África. La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar reconoce el derecho de estos países a acceder al mar a través de sus vecinos. Algunos países sin litoral tienen incluso marinas de guerra, como Bolivia, que perdió su costa en la Guerra del Pacífico en 1884, y mantiene una armada en el lago Titicaca y sus ríos con la esperanza de recuperar su salida al mar.
Por qué importa. Liechtenstein y Uzbekistán son rarezas geográficas doblemente sin mar, y muestran cómo la falta de costa condiciona la economía y la historia de los países.
DATO 2Kiribati está en los cuatro hemisferios
Kiribati es un país insular del océano Pacífico formado por 33 atolones e islas, repartidos en una superficie oceánica enorme, de unos 3,5 millones de kilómetros cuadrados, más que la India, aunque su superficie de tierra es de solo unos 810 kilómetros cuadrados. Tiene islas a ambos lados del ecuador y del meridiano 180, por lo que es el único país del mundo que está en los cuatro hemisferios: norte, sur, este y oeste.
Kiribati tiene unos 130.000 habitantes, y su capital es Tarawa del Sur, en el atolón de Tarawa. Fue una colonia británica, parte de las islas Gilbert y Ellice, y se independizó en 1979. Su nombre, “Kiribati”, se pronuncia “Kiribas”, porque es la forma local de pronunciar “Gilberts”, el nombre de las islas en inglés, que venía del capitán británico Thomas Gilbert, que las visitó en 1788. Durante la Segunda Guerra Mundial, el atolón de Tarawa fue escenario de una de las batallas más sangrientas del Pacífico, en 1943, entre Estados Unidos y Japón.
Kiribati tiene otra curiosidad relacionada con el tiempo. La línea internacional de cambio de fecha pasaba antes por en medio del país, lo que significaba que las islas del este y del oeste tenían días distintos: cuando en un lado era lunes, en el otro todavía era domingo, y solo coincidían en cuatro días laborables por semana, lo que complicaba mucho la administración y el comercio. En 1995, el gobierno de Kiribati decidió mover la línea de cambio de fecha hacia el este, para que todo el país tuviera el mismo día. Así, la línea hace una gran “curva” en el mapa para rodear a Kiribati. Como consecuencia, las islas de la Línea, en el este de Kiribati, como Kiritimati o isla de Navidad, tienen el huso horario más adelantado del mundo, UTC+14. Por eso fue uno de los primeros lugares del mundo en recibir el año 2000: Kiribati incluso cambió el nombre de la isla deshabitada de Caroline por “isla del Milenio” para atraer turistas. Hoy, en Kiritimati es el primer lugar habitado del mundo en celebrar el Año Nuevo, a la vez que Samoa.
Kiritimati, la isla de Navidad, es el atolón más grande del mundo por superficie de tierra, con unos 388 kilómetros cuadrados. Fue descubierta por el capitán James Cook en la Nochebuena de 1777, de ahí su nombre. Entre 1957 y 1962, el Reino Unido y Estados Unidos realizaron pruebas nucleares en la isla y sus alrededores, con consecuencias para la salud de la población local y de los soldados.
Pero Kiribati se enfrenta a una amenaza muy grave: la subida del nivel del mar por el cambio climático. La mayoría de sus islas son atolones de coral muy bajos, que apenas se elevan 2 o 3 metros sobre el nivel del mar. Con la subida del nivel del mar, las mareas altas y los temporales inundan cada vez más a menudo las casas y los cultivos, y el agua salada contamina las reservas de agua dulce subterránea. Algunos islotes pequeños ya han desaparecido. Según el IPCC, si el nivel del mar sigue subiendo, algunas de sus islas podrían volverse inhabitables en las próximas décadas.
El gobierno de Kiribati ha tomado medidas: en 2014, compró unas 2.000 hectáreas de tierra en Vanua Levu, una isla de Fiyi, como posible refugio para su población y para producir alimentos. Ha promovido programas de “migración con dignidad” para que sus ciudadanos puedan formarse y emigrar a otros países, como Nueva Zelanda y Australia. Y ha denunciado en foros internacionales la injusticia de que países como el suyo, que apenas emiten gases de efecto invernadero, sufran las peores consecuencias del cambio climático. En 2015, un habitante de Kiribati, Ioane Teitiota, pidió asilo en Nueva Zelanda como “refugiado climático”, pero fue rechazado. Su caso llegó al Comité de Derechos Humanos de la ONU, que en 2020 estableció que los países no pueden devolver a personas a lugares donde el cambio climático amenaza su vida, un precedente importante. Kiribati también creó una de las mayores áreas marinas protegidas del mundo, las islas Fénix, en 2008, aunque en 2021 decidió abrirla a la pesca comercial.
Por qué importa. Kiribati es el único país en los cuatro hemisferios, y su situación muestra cómo el cambio climático amenaza la existencia de países enteros formados por islas bajas.
DATO 1Puedes cambiar de continente en minutos en Estambul
Estambul, la ciudad más grande de Turquía, con unos 16 millones de habitantes, está dividida por el estrecho del Bósforo: una parte está en Europa, en la región de Tracia, y otra en Asia, en la península de Anatolia. Es una de las pocas grandes ciudades del mundo situadas en dos continentes. En Estambul, se puede cruzar de un continente a otro en ferry en unos 15 o 20 minutos, y miles de personas lo hacen cada día para ir a trabajar o estudiar.
El Bósforo es un estrecho natural de unos 31 kilómetros de largo, que conecta el mar Negro con el mar de Mármara, y este, a través del estrecho de los Dardanelos, con el mar Egeo y el Mediterráneo. En su punto más estrecho, mide unos 700 metros de ancho. Es una de las vías marítimas más transitadas y estratégicas del mundo, porque es la única salida al mar abierto para los países del mar Negro, como Rusia, Ucrania, Rumanía, Bulgaria y Georgia. Cada año lo cruzan unos 40.000 barcos, muchos de ellos petroleros. Según la Convención de Montreux de 1936, Turquía controla el paso de los barcos de guerra por el estrecho, lo que ha tenido mucha importancia, por ejemplo, durante la guerra entre Rusia y Ucrania, cuando Turquía cerró el paso a los buques de guerra en 2022.
El Bósforo se formó probablemente al final de la última glaciación. Según una hipótesis polémica propuesta en 1997 por los geólogos William Ryan y Walter Pitman, hace unos 7.500 años, el mar Negro era un lago de agua dulce mucho más bajo, y la subida del nivel del Mediterráneo hizo que el agua salada irrumpiera a través del Bósforo como una enorme cascada, inundando rápidamente las tierras que rodeaban el lago. Algunos han relacionado este suceso con el origen de los mitos del diluvio universal, aunque la hipótesis es muy discutida y muchos geólogos creen que la inundación fue más gradual.
Tres puentes colgantes cruzan el Bósforo: el Puente del Bósforo, inaugurado en 1973, que se llama oficialmente Puente de los Mártires del 15 de Julio desde el intento de golpe de Estado de 2016; el Puente Fatih Sultan Mehmet, de 1988; y el Puente Yavuz Sultan Selim, de 2016, uno de los puentes colgantes más anchos del mundo. Además, hay dos túneles bajo el estrecho: el Marmaray, un túnel ferroviario inaugurado en 2013, que es uno de los túneles sumergidos más profundos del mundo, y el túnel Eurasia, para coches, de 2016. Durante las obras del Marmaray, se descubrió un antiguo puerto bizantino del siglo IV, con más de 30 barcos hundidos y miles de objetos, uno de los grandes hallazgos arqueológicos de las últimas décadas.
La situación estratégica de Estambul, entre Europa y Asia y entre el mar Negro y el Mediterráneo, explica su enorme importancia histórica. La ciudad fue fundada por colonos griegos hacia el año 660 a. C. con el nombre de Bizancio. En el año 330, el emperador romano Constantino la convirtió en la nueva capital del Imperio romano, con el nombre de Constantinopla. Fue la capital del Imperio bizantino durante más de mil años, como vimos en otro artículo, hasta que la conquistaron los otomanos en 1453, y se convirtió en la capital del Imperio otomano hasta 1922. Durante siglos, fue una de las ciudades más grandes y ricas del mundo. Cuando se fundó la República de Turquía en 1923, la capital se trasladó a Ankara, pero Estambul siguió siendo el centro económico y cultural del país. Su nombre oficial pasó a ser Estambul en 1930, aunque ya se usaba desde hacía siglos.
Estambul conserva monumentos de todas esas épocas, como la antigua basílica de Santa Sofía, construida en el siglo VI por el emperador Justiniano, que fue iglesia, mezquita, museo desde 1934 y de nuevo mezquita desde 2020; la Mezquita Azul, del siglo XVII; el Palacio de Topkapı, residencia de los sultanes otomanos; y el Gran Bazar, uno de los mercados cubiertos más antiguos y grandes del mundo. Su centro histórico es Patrimonio de la Humanidad.
Hay otras ciudades que se extienden por dos continentes, según cómo se definan las fronteras, como Atyrau y Oremburgo, junto al río Ural, en Kazajistán y Rusia, o Magnitogorsk, en Rusia, o Suez e Ismailía, en Egipto, junto al canal de Suez.
Estambul está en una zona de alto riesgo sísmico, cerca de la falla del norte de Anatolia, y los expertos advierten de la posibilidad de un gran terremoto en las próximas décadas.
Por qué importa. Estambul, entre Europa y Asia, muestra cómo la geografía puede convertir una ciudad en un cruce de culturas, comercio e historia durante milenios.
Resumen de los 10 datos
- Puedes cambiar de continente en minutos en Estambul.
- Kiribati está en los cuatro hemisferios.
- Hay dos países doblemente sin salida al mar.
- Chile mide más de 4.000 km de largo.
- El país más pequeño es el Vaticano.
- Indonesia tiene más de 17.000 islas.
- La Antártida es un desierto.
- Rusia y Estados Unidos están a menos de 4 km.
- El Nilo y el Amazonas compiten por ser el río más largo.
- Hay una isla dentro de un lago dentro de una isla.
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Preguntas frecuentes
¿Cuál es el desierto más grande del mundo?
La Antártida, porque recibe muy poca precipitación.
¿Qué distancia separa Rusia y Estados Unidos?
Unos 3,8 km entre las islas Diómedes.